La vida escolar en bachillerato se fundamenta en intensificar los fundamentos que suministra la educación primaria. Se propende por una formación continua e integral en la que todos los estudiantes comienzan la comprensión de sí mismo y la interiorización y realización de proyectos de vida a través del desarrollo de competencias abordas en cada asignatura. En bachillerato, los estudiantes son participativos desde una óptica en la que asumen que su reflexión y posición crítica son parte fundamental de la comprensión de los diversos fenómenos científicos, sociales y culturales mediante un proceso sistemático de aprendizaje. Así mismo, se busca formar a un estudiante con hábitos de estudio, dotado de responsabilidad y criterio para afrontar los retos de una sociedad que permanentemente exige los mejores desempeños y competencias en el ámbito académico y humano.